Casanare atraviesa una emergencia por la fuerte ola invernal, y no podemos olvidar a quienes hoy están sufriendo sus consecuencias
Fecha: 15, Jul, 26
Miles de familias han perdido sus viviendas, sus cultivos, sus animales y sus pastos. En su inmensa mayoría son nuestros campesinos y campesinas, esas manos trabajadoras que, con esfuerzo y sacrificio, producen los alimentos que llegan diariamente a nuestros pueblos y ciudades.
Quiero expresar mi profundo agradecimiento a las iglesias, y todos los gremios, taxistas, comerciantes, ganaderos, arroceros, industriales y a cada persona que ha aportado y continúa aportando de corazón. Cada ayuda es un verdadero gesto de solidaridad con las miles de familias damnificadas en Paz de Ariporo, Hato Corozal, Trinidad, San Luis de Palenque, Orocué y otros municipios afectados de nuestro departamento.
Esta campaña de donación es mucho más que entregar una ayuda. Es una forma de decirles a nuestros hermanos y hermanas damnificados: ¡no están solos!
Aquí está el pueblo de Casanare, unido y solidario, acompañándolos y transmitiéndoles ánimo, valor y fuerza para enfrentar estos momentos difíciles.
Hoy Casanare nos necesita unidos. Cada aporte cuenta, cada mano ayuda y cada gesto de solidaridad devuelve esperanza.