De suboficial a oficial, el salto que transformó la carrera militar de Fabián Reyes Chacón
Fecha: 31, Aug, 26
_A los 18 años, Fabián Reyes Chacón se puso por primera vez el uniforme militar. Llegó al Ejército Nacional para cumplir su servicio militar, sin imaginar que aquella decisión terminaría convirtiéndose en el proyecto de vida que hoy lleva más de una década construyendo._
Su recorrido comenzó como soldado regular, continuó como suboficial y, años más tarde, lo llevó a asumir el desafío de convertirse en oficial. Hoy es teniente en la Escuela Militar de Soldados Profesionales, donde acompaña a jóvenes que apenas empiezan a descubrir el camino de la vida militar.
Nació en Aguazul, Casanare, el 25 de marzo de 1996. Desde niño admiraba a sus tíos, quienes habían prestado el servicio militar. Esa cercanía despertó su interés por seguir una carrera dentro de la institución. En 2013 se graduó como bachiller de la Institución Educativa Luis María Jiménez, de su municipio natal. Tras terminar sus estudios, tomó la decisión de convertirse en soldado.
En 2014 llegó al Batallón de Ingenieros de Construcción N.° 51 Capitán Sebastián Ramírez, donde cumplió 18 meses como soldado regular. Esa primera experiencia le permitió conocer la disciplina, las exigencias del servicio y el valor del trabajo en equipo. También confirmó su decisión de continuar la carrera militar.
Dos años después ingresó al Curso de Suboficiales N.° 99 de la Escuela Militar de Suboficiales Sargento Inocencio Chincá. Su desempeño durante la formación le permitió convertirse en dragoneante mayor de escuela, con dos estrellas. Al finalizar el curso fue destinado a la Brigada de Aviación N.° 32. Durante dos años se desempeñó como tripulante de vuelo del helicóptero MI-17, además de participar en labores de mantenimiento de estas aeronaves.
Esta etapa amplió sus conocimientos, fortaleció sus capacidades profesionales y le permitió asumir nuevos retos. La experiencia adquirida sería determinante para el siguiente paso de su carrera.
En 2021 se abrió la convocatoria para realizar el curso de oficial. Presentó las pruebas, superó el proceso de selección y comenzó una nueva etapa de formación. En diciembre de ese año recibió el grado de subteniente del Arma de Caballería. Más que una nueva insignia, aquel momento representó el resultado de varios años de preparación.
Después de haber conocido el Ejército como soldado y asumir responsabilidades como suboficial, llegaba a una nueva posición en la que debía tomar decisiones y conducir personal. Lo aprendido durante esos años sería ahora el punto de partida para afrontar los nuevos retos de su carrera.
Como oficial pasó por el Batallón Especial Energético y Vial N.º 21 BAEEV, donde se desempeñó como comandante del segundo pelotón de la compañía Bengala. Después llegó al Grupo de Caballería Mecanizado N.° 12, donde ejerció como comandante de pelotón y comandante de los blindados de la compañía Alazán. Cada destino puso a prueba sus conocimientos y amplió su experiencia en el ejercicio del mando.
Desde hace ocho meses, el teniente Reyes Chacón se desempeña como comandante de la compañía de instrucción en la Escuela Militar de Soldados Profesionales. Su trabajo está ligado a jóvenes que, como él a los 18 años, llegan al Ejército con un futuro todavía por construir.
Con base en su experiencia, guía y orienta al personal bajo su liderazgo a fortalecer su disciplina, promover el respeto por los derechos humanos y despertar en ellos el orgullo de servir a Colombia.
La preparación también ha marcado su trayectoria. Realizó los cursos de Lancero, Paracaidista y Jefe de Salto, experiencias que ampliaron sus capacidades profesionales. Actualmente, cursa el segundo semestre de una carrera de docencia en la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, UNAD. Esta formación complementa su labor como comandante e instructor.
Su familia también ha sido parte de este recorrido. Su esposa, Kelly Pimentel Cabrera, y su hija, Hellen Gabriela Reyes, han acompañado las diferentes etapas de su carrera. Ese respaldo ha estado presente en los momentos de mayor exigencia, además de acompañar los logros que han marcado su trayectoria.
Doce años después de aquel primer uniforme, la historia del teniente habla de una carrera que fue creciendo con cada nuevo desafío. El paso de soldado a suboficial le permitió adquirir experiencia. La formación como oficial lo llevó a nuevos escenarios de mando. Cada etapa dejó aprendizajes que hoy hacen parte de su manera de ejercer la profesión.
Ahora, ese recorrido tiene un nuevo escenario.
En la Escuela Militar de Soldados Profesionales, los jóvenes que comienzan su formación encuentran frente a ellos a un comandante que conoce el camino desde el principio. Él también estuvo allí, dando un primer paso sin saber hasta dónde podía llevarlo aquella decisión.
En ese camino construyó una proyección de vida, descubrió nuevas capacidades y asumió retos que lo llevaron de soldado a suboficial y luego a oficial. Al mirar hacia atrás, reconoce en el Ejército la institución que le abrió esas oportunidades y le permitió crecer. Hoy, esa experiencia está al servicio de quienes empiezan a construir su propia historia.