Luis Vergel, más distinguido en la región cómo “Curumaní”, llegó a Casanare desde hace más de 30 años, desempeñándose en varias instituciones educativas del departamento como instructor de danzas y teatro.
Desde hace más de 20 años se había radicado en Paz de Ariporo, de donde es su esposa, y en donde lucho con varios emprendimientos.
Su deceso se dio luego de padecer en los últimos años de varias complicaciones de salud que finalmente acabaron con su vida.