Puentes en tubería petrolera construidos en Casanare se convierten en ejemplo nacional
Desde Bogotá, donde participa en la Plataforma Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, el director departamental de Gestión del Riesgo, Wilson Porras, se refirió a los buenos balances que vienen dejando los diques construidos en Paz de Ariporo, Nunchía, Pore, Aguazul, Trinidad y Villanueva, para enfrentar emergencias por inundaciones. El caso puntual fue el comportamiento de muro de protección construido en la vereda Buenos Aires Alto, en Villanueva, que logró contener el primer desbordamiento del río Upía y evitó afectaciones sobre la vía y más de 40 predios de la zona.
Según explicó el funcionario, esta estructura se convirtió en una barrera que permitió frenar el paso del agua y facilitar su retorno al cauce natural del río, mitigando riesgos sobre viviendas, cultivos y corredores viales que durante años resultaban afectados por las crecientes. El jarillón fue construido por la Dirección Departamental de Gestión del Riesgo, junto a la Alcaldía y empresas privadas del sector.
Porras también se refirió al reconocimiento nacional que empieza a recibir Casanare por la estrategia “Puentes con la Gente y para la Gente”, mediante la cual se han construido más de 20 puentes en tubería petrolera en diferentes municipios del departamento. Este jueves, Casanare presentará este modelo ante la Plataforma Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, como una experiencia que hoy llama la atención por su impacto en las comunidades rurales.
Estas estructuras han sido levantadas por las mismas comunidades, con apoyo de diferentes actores y dependencias de la Gobernación de Casanare, entre ellas la Secretaría de Infraestructura y la Gestión del Riesgo departamental. Los puentes se han convertido en soluciones rápidas y económicas para garantizar la movilidad sobre caños, quebradas y ríos, motivo por el cual ahora son observados como un modelo que podría replicarse en diferentes regiones de Colombia.

